Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube_share;BS-FsGCZn-c]http://youtu.be/BS-FsGCZn-c[/video]
LA HISTORIA DE MI VIDA...
Pasé 3 años en un orfanato donde se críaban los hijos de padres socialmente destituidos junto con los que no tenían ni siquiera eso... Hijos de violencia, de familias con vicios y enfermedades mentales, y todo tipo de abusos. He visto bastante y lo tuve que recordar para toda la vida...
Resulta que yo también fui una víctima de las circunstancias. Mis padres se divorciaron cuando tenía 10 años y el novio de mi madre se quedó a vivir con nosotros después de que mi padre se tuvo que ir... El piso era de mi madre; herencia de mi abuela que murió cuando yo era más pequeña todavía. Entonces, empezó mi suplicio... Desde el primer día que el novio de mi madre puso el pie en nuestra casa, yo sufrí toda clase de violencia y varias humillaciones de aquel hombre que era un alcohólico violento por naturaleza y con el aire de mando. Me golpeaba, me insultaba, me ponía a trabajar todo el tiempo sin descanso y sin tiempo para estudiar ni siquiera, y me maltrataba todos los días. Eso duró varios años, hasta que ya no pude estar más allá...
Teníamos muchas deudas, los gastos de la casa y de las utilidades se nos acumulaban hasta que llegaron a los extremos y a pesar de que mi padre le pagaba a mi madre mensualmente para que nos mantenga a los hijos, el dinero nunca fue suficiente para cubrir todos los gastos de la vida cotidiana. Entonces, mi madre cambió aquel piso de dos cuartos por uno más pequeño, de una sola habitación sin muebles, aparte de una sofa en la que durmieron mi madre con su novio - nosotros, los hijos, teníamos que dormir en el suelo, con tan sólo una manta para cubrirnos y nada más que eso. Como no había suficiente espacio para todos en la habitación, yo dormía en el corredor de tamaño de mi altura desde los pies a la cabeza... No había dinero para pagar la luz, pues en el invierno estudiábamos con sólo la luz de las velas y nos bañábamos en agua fría como hielo. No teníamos ni siquiera un armario para guardar nuestra ropa que era vieja y no nos quedaba más... La guardábamos en las bolsas de plástico... Encima de todo esto, aún teníamos un perro y entonces, en cierto momento habíamos llegado a ser 7 personas y un perro en los 25 metros cuadratos... Eso ya era demasiado para soportar. Pero eso no es todo...
En mi escuela los maestros habían empezado a interesarse por mí hace un tiempo ya - en el principio yo no quise decirles nada pero en el fin de las cuentas lograron que yo hablé y entonces, les dije todo sobre mi situación tan pésima. Luego escribí al juez un documento contándole mi historia.
Eso no fue suficiente. Cuando una mañana salía a la escuela como siempre, el novio de mi madre me amenazó de muerte si llegaba de vuelta - y conociéndolo tal como lo conocía, sabía que era perfectamente capaz de llevar a cabo esas amenazas y que hay que tomarlo muy en serio. En la escuela le dije a la maestra. Me ofreció la opción de refugiarme en una casa de huérfanos. Como no tenía otra alternativa, pues acepté quedarme allá y esa tarde ya no regresé más a mi casa, a no ser para recoger mis cosas unos días después bajo la escorta de una persona del orfanato. Mi ropa ya estaba preparada y empacada; mi madre nunca me lo perdonó - lo tomó como algo personal en contra de ella que yo me fui de la casa, aunque muchas veces después le dije que ella sabía muy bien por qué me fui... Que no fue por ella sino por él, su novio... Creo que ella le tenía miedo - con mi padre siempre fue diferente; ella mandaba en la casa pero ya no, todo había cambiado por completo desde el divorcio - el cual también fue por su propia iniciativa...
En el orfanato fui tratada aún peor por todos: los que vivían tanto como los que trabajaban ahí. No he tenido ni un solo momento de paz y sosiego en la vida... Siempre tenía que tragarme el orgullo y luchar para conservar por al menos la dignidad - algo muy difícil en tales condiciones...
Eso duró 3 años; desde mi 15. cumpleaños hasta que llegué a tener los 18 - entonces, ya era posible salir y vivir por cuenta propia pero todavía andaba a la escuela y me faltaba un poco para graduarme de la misma. Alquilaba desde entonces un pequeño cuarto en un dormitorio para estudiantes en mi ciudad natal, Cracovia, en el sur de Polonia. Recibiendo un poco de dinero mensualmente desde los fondos del gobierno a los que tenía derecho por el hecho de haber vivido 3 años en el orfanato, apenas podía mantenerme y había semanas enteras cuando andaba sin comer y con el dolor del estómago muy duro... No tenía valor para pedir ayuda, por vergüenza o por el orgullo, lo que sea. Entonces, estaba casi muriendo del hambre y del frío. Pero el dormitorio sólo estaba abierto durante la escuela... Regularmente tenía que dejar mi cuartito por unos días cuando eran días libres, por al menos 4 veces en un año, y eso por dos años enteros... Hasta que terminé mi colegio en Polonia y recibí el diploma de graduación. Entonces, había un hombre de Inglaterra que me había propuesto un matrimonio. Así él ganaba la visa para vivir en Europa y yo podía conocer una vida de mejor calidad... Pero no era sólo eso. En aquel tiempo yo creí estar enamorada de él y fue algo muy profundo - pero se extinguió poco a poco una vez casados - y entonces, terminamos en la separación 4 años después. El divorcio fue en el 2011. Desde entonces, yo he tenido bastante problemas y aún tengo varios asuntos por resolver, pero ni siquiera puedo perseguir la carrera como traductora independiente de idiomas porque no tengo la educación universitaria que se necesita para eso - y la universidad en Inglaterra cuesta demasiado... Jamás podría estudiar en este país y en el mío yo ya no tengo nada más que hacer... No dejé ni una huella por allá, en esa tierra la que tan sólo me trajo desgracias...
Esta es mi historia; mi crónica de la vida con muchas hojas negras las que siguen ocultas por sus propias razones - y que me hubiese gustado poder simplemente borrar, pero no es posible y tengo que seguir hacia adelante como sea... Pero sin herir a nadie.
[10/08/2013]
LA HISTORIA DE MI VIDA...
Pasé 3 años en un orfanato donde se críaban los hijos de padres socialmente destituidos junto con los que no tenían ni siquiera eso... Hijos de violencia, de familias con vicios y enfermedades mentales, y todo tipo de abusos. He visto bastante y lo tuve que recordar para toda la vida...
Resulta que yo también fui una víctima de las circunstancias. Mis padres se divorciaron cuando tenía 10 años y el novio de mi madre se quedó a vivir con nosotros después de que mi padre se tuvo que ir... El piso era de mi madre; herencia de mi abuela que murió cuando yo era más pequeña todavía. Entonces, empezó mi suplicio... Desde el primer día que el novio de mi madre puso el pie en nuestra casa, yo sufrí toda clase de violencia y varias humillaciones de aquel hombre que era un alcohólico violento por naturaleza y con el aire de mando. Me golpeaba, me insultaba, me ponía a trabajar todo el tiempo sin descanso y sin tiempo para estudiar ni siquiera, y me maltrataba todos los días. Eso duró varios años, hasta que ya no pude estar más allá...
Teníamos muchas deudas, los gastos de la casa y de las utilidades se nos acumulaban hasta que llegaron a los extremos y a pesar de que mi padre le pagaba a mi madre mensualmente para que nos mantenga a los hijos, el dinero nunca fue suficiente para cubrir todos los gastos de la vida cotidiana. Entonces, mi madre cambió aquel piso de dos cuartos por uno más pequeño, de una sola habitación sin muebles, aparte de una sofa en la que durmieron mi madre con su novio - nosotros, los hijos, teníamos que dormir en el suelo, con tan sólo una manta para cubrirnos y nada más que eso. Como no había suficiente espacio para todos en la habitación, yo dormía en el corredor de tamaño de mi altura desde los pies a la cabeza... No había dinero para pagar la luz, pues en el invierno estudiábamos con sólo la luz de las velas y nos bañábamos en agua fría como hielo. No teníamos ni siquiera un armario para guardar nuestra ropa que era vieja y no nos quedaba más... La guardábamos en las bolsas de plástico... Encima de todo esto, aún teníamos un perro y entonces, en cierto momento habíamos llegado a ser 7 personas y un perro en los 25 metros cuadratos... Eso ya era demasiado para soportar. Pero eso no es todo...
En mi escuela los maestros habían empezado a interesarse por mí hace un tiempo ya - en el principio yo no quise decirles nada pero en el fin de las cuentas lograron que yo hablé y entonces, les dije todo sobre mi situación tan pésima. Luego escribí al juez un documento contándole mi historia.
Eso no fue suficiente. Cuando una mañana salía a la escuela como siempre, el novio de mi madre me amenazó de muerte si llegaba de vuelta - y conociéndolo tal como lo conocía, sabía que era perfectamente capaz de llevar a cabo esas amenazas y que hay que tomarlo muy en serio. En la escuela le dije a la maestra. Me ofreció la opción de refugiarme en una casa de huérfanos. Como no tenía otra alternativa, pues acepté quedarme allá y esa tarde ya no regresé más a mi casa, a no ser para recoger mis cosas unos días después bajo la escorta de una persona del orfanato. Mi ropa ya estaba preparada y empacada; mi madre nunca me lo perdonó - lo tomó como algo personal en contra de ella que yo me fui de la casa, aunque muchas veces después le dije que ella sabía muy bien por qué me fui... Que no fue por ella sino por él, su novio... Creo que ella le tenía miedo - con mi padre siempre fue diferente; ella mandaba en la casa pero ya no, todo había cambiado por completo desde el divorcio - el cual también fue por su propia iniciativa...
En el orfanato fui tratada aún peor por todos: los que vivían tanto como los que trabajaban ahí. No he tenido ni un solo momento de paz y sosiego en la vida... Siempre tenía que tragarme el orgullo y luchar para conservar por al menos la dignidad - algo muy difícil en tales condiciones...
Eso duró 3 años; desde mi 15. cumpleaños hasta que llegué a tener los 18 - entonces, ya era posible salir y vivir por cuenta propia pero todavía andaba a la escuela y me faltaba un poco para graduarme de la misma. Alquilaba desde entonces un pequeño cuarto en un dormitorio para estudiantes en mi ciudad natal, Cracovia, en el sur de Polonia. Recibiendo un poco de dinero mensualmente desde los fondos del gobierno a los que tenía derecho por el hecho de haber vivido 3 años en el orfanato, apenas podía mantenerme y había semanas enteras cuando andaba sin comer y con el dolor del estómago muy duro... No tenía valor para pedir ayuda, por vergüenza o por el orgullo, lo que sea. Entonces, estaba casi muriendo del hambre y del frío. Pero el dormitorio sólo estaba abierto durante la escuela... Regularmente tenía que dejar mi cuartito por unos días cuando eran días libres, por al menos 4 veces en un año, y eso por dos años enteros... Hasta que terminé mi colegio en Polonia y recibí el diploma de graduación. Entonces, había un hombre de Inglaterra que me había propuesto un matrimonio. Así él ganaba la visa para vivir en Europa y yo podía conocer una vida de mejor calidad... Pero no era sólo eso. En aquel tiempo yo creí estar enamorada de él y fue algo muy profundo - pero se extinguió poco a poco una vez casados - y entonces, terminamos en la separación 4 años después. El divorcio fue en el 2011. Desde entonces, yo he tenido bastante problemas y aún tengo varios asuntos por resolver, pero ni siquiera puedo perseguir la carrera como traductora independiente de idiomas porque no tengo la educación universitaria que se necesita para eso - y la universidad en Inglaterra cuesta demasiado... Jamás podría estudiar en este país y en el mío yo ya no tengo nada más que hacer... No dejé ni una huella por allá, en esa tierra la que tan sólo me trajo desgracias...
Esta es mi historia; mi crónica de la vida con muchas hojas negras las que siguen ocultas por sus propias razones - y que me hubiese gustado poder simplemente borrar, pero no es posible y tengo que seguir hacia adelante como sea... Pero sin herir a nadie.
[10/08/2013]