Jose Carlos Botto Cayo
Poeta adicto al portal
Madrugada eterna
cuantas canciones en tu nombre
hora azul que te acercas
cubre mi alma
Déjame volverme luz
expandiendo mis alas
cerrar los ojos
para sentir los cantos del alba
Cuanta paz se respira
un mundo sin movimiento
solo el sonido del alba
que deja sus brisas correr
Grito tu nombre en esta paz
buscando los árboles vivientes
aquellos que guardan secretos
para dejar tú huella en ellos
Noche silenciosa
cuantas horas para verte?
momentos azules sin placer
brisas y frustración
He de escribir versos
carentes del alma
fríos y oscuros como el cielo
para despertar en ellos
Madrugada eterna
cuantas canciones más seguirán
mientras la hora azul empieza
cubriendo mis lágrimas
cuantas canciones en tu nombre
hora azul que te acercas
cubre mi alma
Déjame volverme luz
expandiendo mis alas
cerrar los ojos
para sentir los cantos del alba
Cuanta paz se respira
un mundo sin movimiento
solo el sonido del alba
que deja sus brisas correr
Grito tu nombre en esta paz
buscando los árboles vivientes
aquellos que guardan secretos
para dejar tú huella en ellos
Noche silenciosa
cuantas horas para verte?
momentos azules sin placer
brisas y frustración
He de escribir versos
carentes del alma
fríos y oscuros como el cielo
para despertar en ellos
Madrugada eterna
cuantas canciones más seguirán
mientras la hora azul empieza
cubriendo mis lágrimas