Niña golondrina
Poeta recién llegado
En el vacío
mi cuerpo es una jaula de palabras
que chillan y cantan al mismo tiempo
como un pajarito imaginario.
Tengo el cuello sembrado de violetas,
dos nidos que florecen en mi pecho;
mis lunares son constelaciones
que marcan mi norte y mi sur.
La luna es una cascada inolvidable
en el centro de mi ombligo.
Hay un coro celestial que amanece
en el paisaje más íntimo de mi memoria.
Solo mi útero
conoce la magnificencia divina del universo,
de este espacio sideral que es mi cuerpo de golondrina.
mi cuerpo es una jaula de palabras
que chillan y cantan al mismo tiempo
como un pajarito imaginario.
Tengo el cuello sembrado de violetas,
dos nidos que florecen en mi pecho;
mis lunares son constelaciones
que marcan mi norte y mi sur.
La luna es una cascada inolvidable
en el centro de mi ombligo.
Hay un coro celestial que amanece
en el paisaje más íntimo de mi memoria.
Solo mi útero
conoce la magnificencia divina del universo,
de este espacio sideral que es mi cuerpo de golondrina.