Leontti
Poeta recién llegado
La letanía del guerrero
Leontti A Ramos M, basado en un texto de Lehonti M Ramos Ochoa
Hoy escribo así, con el pecho herido y sepultado en intolerable acoso, la represión de aquellos monstruos que con falsos corazones, ajenos a ese Cristo que sus bocas claman, estrechan y dificultan el sendero hacia mi lejana meta, apilando filosas rocas que a mi paso yacen haciendo tropezar mis pasos.
El viento sopla frente a mi rostro congelando mi alma en soledad, en contra del viento mi visión se nubla... un monstruo sigue mis pasos, me acosa y sediento persigue la sangre que de mi pecho brota, estoy cansado y sin embargo levanto mi escudo y enfundo mi espada para seguir adelante con firmeza; este mundo hostil que me rodea no puede detener mis pasos. Estoy solo, nadie escucha el dolor que de mis labios escapa. No importa, tierra adentro habrá un oasis que me permita sanar las heridas que infringe esta lucha absurda.
Este infierno carente de esperanza, oculta una puerta en alguna parte, lo sé, la siento; solo se puede escapar de la oscuridad guiados con la luz que la determinación irradia. El escudo de la voluntad y la templanza que da la adversidad forja el hierro que penetrara la dura e insensible piel de mis demonios. No me rindo, nunca lo haré.
He caminado una larga jornada, y aun cuando cansado de la inclemente lucha mi cuerpo ruega por descanso, percibo que no todo el camino está lleno de ortigas, también el perfume de suaves flores se percibe en mi andar. El andar por sinuosos y agrestes caminos, vías difíciles y despiadadas, me hace aprender a disfrutar de senderos más benignos. Las espinas del camino anuncian el encuentro con las rosas.
Hoy hermano, he aprendido, que los monstruos más fieros no son invencibles. No temas, no te encojas ante ellos; se buen guerrero y véncelos en la lid. Cuando ellos hayan caído, tu, guerrero, serás mas fuerte. Cuando enfrentas tus problemas, sabiduría viene a ti.
El aprendiz de guerrero ha tenido que probar el polvo de sus derrotas, la sangre de su lamentos manchan el suelo estéril de sus temores. No huiras lleno de pavor, pues eso no traerá victorias. Solo el dolor de enfrentar al enemigo te dará la oportunidad de clavar tu espada haciéndote más fuerte en cada paso. Siempre hay una solución a tus problemas. Se buen aprendiz, oh pequeño guerrero, se paciente en tu camino y atesora cada paso.
Sea que te resulte claro o no, la lucha es lo que te mantiene vivo. Aquel que se abandona en la batalla y escapa al traicionero desierto de las lágrimas siembra en el camino un esqueleto mas...
Así que...¡Lucha, hermano! ¡Lucha! ¡Ama al guerrero que tu sombra dibuja! ¡No es esta cueva para siempre tu morada! ¡El movimiento de la vida se logra caminando hacia adelante! y aunque el camino del guerrero esta delineado por el dolor, solo cruzando al otro lado con firmeza y paciencia...¡Triunfarás!
Y entonces te preguntas: "¿Donde está el manantial que alimenta las fuerzas para pelear mi batalla?".
Piensa, hermano, en el remanso que traerán los tiempos de paz, no dudes que lo lograrás. ¡Has nacido para ganar!