LA LEY NO ESCRITA DEL UNIVERSO:
Entro en la pesadilla por la puerta trasera
que me abre el diablo, al fondo de mi alma.
Atravieso la atmósfera con el denso humo
que escapa hacia el universo, a un agujero negro.
Paisaje de sombras y oscuridad interminable.
Todas las sombras son igual de oscuras.
Si no creía en ella antes, ahora creo en la locura.
Siento la sensación del vacío inconmensurable.
Entro en una gruta, caverna o pesadilla.
Doblo un recodo y veo, o atisbo,
a dos chicos y un buitre devorando
el cadáver putrefacto de una niña.
Y en la esquina, en una bañera ornamentada,
llora una ballena muerta varada en la orilla.
Los chavales comen mientras los observo.
No alteran el ritmo por mi presencia.
El buitre sí me habla, es una hembra.
Lo sé, lo sé, no deberían hacerlo
La niña era débil, tienes que entenderlo.
Es normal que mis hijos se coman al pequeño.
Es la ley no escrita del humano y del Universo:
el Hombre devora a su hermano por un trozo de suelo.
Salgo de la gruta o caverna o pesadilla,
observando el vacío en silencio.
Paisaje sombrío y silencio meditabundo.
Todas las sombras son igual de oscuras.
Si no creía en ella antes...
ahora creo en la locura.