Es la luz la que siempre rompe mi tristeza,
la que me hace captar fuerte a la vida
que me siento tentada de atrapar tantas veces,
al rayo que en Enero se mete en mi cuarto,
casi a escondidas,
y pegarlo en mi alma para siempre
y siempre tendría la vida.
Pero eso es mi sueño solamente,
mis ansias de asirla,
mis recuerdos de observarla en la ventana,
y mi vicio de esperarla a la mañana
hasta la siesta que se cuela entre la cortina.
Es la luz,
la infinita,
la distante,
la que se mete en mi sangre,
y como carbón lento que arde
me empuja siempre
hacia la otra orilla.
Es la luz de tus ojos la que a veces encuentro
casi siempre engarzada a tu sonrisa
que se me confunde como el agua y la tierra en la marisma
y me penetra hasta el vientre.
Es en tus pupilas la vida que me da la luz
y si me miras me mantengo viva.
Es la vida la que sale por tus ojos,
por mis ojos,
y enciende el día
para amarrar tarde tras tarde
la luz de la ventana a la cortina.
la que me hace captar fuerte a la vida
que me siento tentada de atrapar tantas veces,
al rayo que en Enero se mete en mi cuarto,
casi a escondidas,
y pegarlo en mi alma para siempre
y siempre tendría la vida.
Pero eso es mi sueño solamente,
mis ansias de asirla,
mis recuerdos de observarla en la ventana,
y mi vicio de esperarla a la mañana
hasta la siesta que se cuela entre la cortina.
Es la luz,
la infinita,
la distante,
la que se mete en mi sangre,
y como carbón lento que arde
me empuja siempre
hacia la otra orilla.
Es la luz de tus ojos la que a veces encuentro
casi siempre engarzada a tu sonrisa
que se me confunde como el agua y la tierra en la marisma
y me penetra hasta el vientre.
Es en tus pupilas la vida que me da la luz
y si me miras me mantengo viva.
Es la vida la que sale por tus ojos,
por mis ojos,
y enciende el día
para amarrar tarde tras tarde
la luz de la ventana a la cortina.