Un pájaro, entre la rosaleda
llamando a la cría, pía sin cesar
con tonos que alzan su canto a veces,
con saltitos , le sigue muy de cerca.
En la primavera llueve vida ya,
brotan por doquier fecundas semillas,
obligándote a observar flores y plantas,
insectos y aves que hacen nidos.
Con el aire bailan las ramas largas
y la luna encendida sale ya
enfocando con su luz blanquecina.
Mientras las luciérnagas diminutas
empiezan a brillar bajo el jardin,
un grillo canta, apenas visible.
llamando a la cría, pía sin cesar
con tonos que alzan su canto a veces,
con saltitos , le sigue muy de cerca.
En la primavera llueve vida ya,
brotan por doquier fecundas semillas,
obligándote a observar flores y plantas,
insectos y aves que hacen nidos.
Con el aire bailan las ramas largas
y la luna encendida sale ya
enfocando con su luz blanquecina.
Mientras las luciérnagas diminutas
empiezan a brillar bajo el jardin,
un grillo canta, apenas visible.