Margarita Csanady
Poeta asiduo al portal
Al final del pasillo estaba
colgada del perchero como un abrigo.
Al final del pasillo
se escondía,
ocultando su luz,
jugando en la noche.
Atravesé la oscuridad
con el miedo en la mano
y no la veía.
Pero recorrí la noche
con flores en el pelo
y la tuve entre mis sueños.
Al final del pasillo, ahí al lado,
cerca de mi pecho
duende de azúcar y luna.
Al final de tus ojos también dormía
sobre las violetas suaves de tu mirada.
Ahora me arropa entre las estrellas
besa mi vientre,
nos susurra canciones de agua,
nunca abandona mi piel,
ni mis llagasm
ni la orilla de mis lágrimas.
colgada del perchero como un abrigo.
Al final del pasillo
se escondía,
ocultando su luz,
jugando en la noche.
Atravesé la oscuridad
con el miedo en la mano
y no la veía.
Pero recorrí la noche
con flores en el pelo
y la tuve entre mis sueños.
Al final del pasillo, ahí al lado,
cerca de mi pecho
duende de azúcar y luna.
Al final de tus ojos también dormía
sobre las violetas suaves de tu mirada.
Ahora me arropa entre las estrellas
besa mi vientre,
nos susurra canciones de agua,
nunca abandona mi piel,
ni mis llagasm
ni la orilla de mis lágrimas.