Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La mecánica del trazo
Comenzó con las estrellas
que alumbraban el camino;
de color era de día,
por la noche en blanco y negro.
Una casa y un molino,
el poder de los prohombres;
una iglesia mentirosa
que se viste de costumbre;
un jardín para la rosa,
unos libros, candelabros,
y el murmullo de los siglos
en los pasos del silencio.
Una idea y una lumbre,
la mecánica del trazo.
Del pintor no sé su nombre
porque ayer salí del cuadro,
para ver del horizonte
agujeros sin taladro,
y en el puzle del desorden
uno más de los pedazos.
Mi pedazo estuvo afuera
contemplando el todo cojo,
y no fuera mala idea
que no viera por el ojo,
cuando ciego en la marea
removí del cuadro el trozo.
Comenzó con las estrellas
que alumbraban el camino;
de color era de día,
por la noche en blanco y negro.
Una casa y un molino,
el poder de los prohombres;
una iglesia mentirosa
que se viste de costumbre;
un jardín para la rosa,
unos libros, candelabros,
y el murmullo de los siglos
en los pasos del silencio.
Una idea y una lumbre,
la mecánica del trazo.
Del pintor no sé su nombre
porque ayer salí del cuadro,
para ver del horizonte
agujeros sin taladro,
y en el puzle del desorden
uno más de los pedazos.
Mi pedazo estuvo afuera
contemplando el todo cojo,
y no fuera mala idea
que no viera por el ojo,
cuando ciego en la marea
removí del cuadro el trozo.