Yo quisesubir a una montaña,
pero en suladera me quedé o estoy,
quizásporque no toque llegar a la cima,
tal vezporque en ella ya no haya ilusión.
Yo quisesubir a una montaña,
pero caí enel intento de llegar a su fin,
quizásporque el fin sea la subida misma,
tal vezporque el fin sea seguir y seguir.
Yo quisesubir a una montaña,
y quiero porqué no llegar a ver su matiz,
podersaborear de cada pedazo de tierra,
oler elmonte y no poner pegas para subir.
Yo quisesubir a una montaña,
aunque esfuerzocuesta en su ladera seguir,
puesobstáculos y pegas hay en su camino,
quizásporque la vida sea salvarlos y ver el fin.
Yo quisesubir a una montaña,
pues en ellaveo el reflejo de vida asumir,
alprincipio, en su pie, la infancia desnuda,
y más tardela ladera que exige madurez.
Yo quisesubir a una montaña,
aunque sucima será ya el fin de mi fe,
pues la cimaes el final del camino, la llegada,
y en ellasólo queda disfrutar y la vida acabar.
Yo quisesubir a una montaña,
aunquequizás en la ladera me quedé,
tal vez nohe subido lo suficiente,
para darmecuenta que existe belleza y saber.
Yo quisesubir a una montaña,
y tal vezsin fuerzas lo hago sin un porqué,
quizásporque sea eso la misma existencia,
para saberque su subida es un inmenso placer.
pero en suladera me quedé o estoy,
quizásporque no toque llegar a la cima,
tal vezporque en ella ya no haya ilusión.
Yo quisesubir a una montaña,
pero caí enel intento de llegar a su fin,
quizásporque el fin sea la subida misma,
tal vezporque el fin sea seguir y seguir.
Yo quisesubir a una montaña,
y quiero porqué no llegar a ver su matiz,
podersaborear de cada pedazo de tierra,
oler elmonte y no poner pegas para subir.
Yo quisesubir a una montaña,
aunque esfuerzocuesta en su ladera seguir,
puesobstáculos y pegas hay en su camino,
quizásporque la vida sea salvarlos y ver el fin.
Yo quisesubir a una montaña,
pues en ellaveo el reflejo de vida asumir,
alprincipio, en su pie, la infancia desnuda,
y más tardela ladera que exige madurez.
Yo quisesubir a una montaña,
aunque sucima será ya el fin de mi fe,
pues la cimaes el final del camino, la llegada,
y en ellasólo queda disfrutar y la vida acabar.
Yo quisesubir a una montaña,
aunquequizás en la ladera me quedé,
tal vez nohe subido lo suficiente,
para darmecuenta que existe belleza y saber.
Yo quisesubir a una montaña,
y tal vezsin fuerzas lo hago sin un porqué,
quizásporque sea eso la misma existencia,
para saberque su subida es un inmenso placer.