Jose Carlos Botto Cayo
Poeta adicto al portal
Siento los muros
destrozando los huesos
quebrando cada neurona
de los pensamientos positivos
Siento lo blanco
espacio insaboro
de un abandono matinal
quedando ebrio de angustia
Siento todas las ausencias
carcomiendo este cuerpo sin alma
un corazón remendado
con el hilo del tiempo
Siento un no vendrás nunca
cada vez más presente
como aquella despedida
tan hiriente como la voz
Siento esta muerte bastarda
tan asfixiante
sin una presencia humana
soledad sin escudos
en estupidas letras de plástico
destrozando los huesos
quebrando cada neurona
de los pensamientos positivos
Siento lo blanco
espacio insaboro
de un abandono matinal
quedando ebrio de angustia
Siento todas las ausencias
carcomiendo este cuerpo sin alma
un corazón remendado
con el hilo del tiempo
Siento un no vendrás nunca
cada vez más presente
como aquella despedida
tan hiriente como la voz
Siento esta muerte bastarda
tan asfixiante
sin una presencia humana
soledad sin escudos
en estupidas letras de plástico