Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La musa entretejida
No debo resumir a la idea de la musa
por el tono inhibido y tenue que me reclama
un sentir desprovisto, del eco cuando llama,
e invita tantas veces la voz con que me acusa.
Palabras fueran todas como pieles, que usa,
el ánimo invisible que a ciertos dieron fama,
hombres, que ahora muertos, en manos de la Dama,
tuvieron la fortuna envolviendo a la Medusa.
Del muerto queda el muerto, el abismo de la roca.
Cuando llegues a ese reino, lo que es sucinto,
un valle del poeta perdido sin la vida,
tendrás mirada fija de augur frente a la boca,
inicio del sendero que lleva al laberinto
y espejo que refleja la Musa entretejida.
No debo resumir a la idea de la musa
por el tono inhibido y tenue que me reclama
un sentir desprovisto, del eco cuando llama,
e invita tantas veces la voz con que me acusa.
Palabras fueran todas como pieles, que usa,
el ánimo invisible que a ciertos dieron fama,
hombres, que ahora muertos, en manos de la Dama,
tuvieron la fortuna envolviendo a la Medusa.
Del muerto queda el muerto, el abismo de la roca.
Cuando llegues a ese reino, lo que es sucinto,
un valle del poeta perdido sin la vida,
tendrás mirada fija de augur frente a la boca,
inicio del sendero que lleva al laberinto
y espejo que refleja la Musa entretejida.