Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La naranja mecánica
Querida amiga,
espero que al recibo de ésta
Tú estés bien.
Tuestes bien, lo que se cuece
entre la gente del almacén;
los cuchicheos te los almuerces,
y en los postres de más desdén,
que no te den gato por liebre,
ni tengas alta ninguna fiebre,
porque si es baja fiebre no es.
Todo esto es paja,
al grano ves,
(ya te oigo vez)
todo tartaja.
La pupupu cacacaca,
la cacaca pupu,
que cococococoño
ñoquiquiquieres tú?
Frufru, frufu,
turrón y mus,
la miel, mejor limón,
cuscus, cuscus cuscus.
Cosquillas de andaluz,
costillas, jamón,
y una morcilla de arroz,
que de carne,
en estafarme
ya estás tú
Quedé tan sorprendido
en la naranja de mi amor,
que atendí lo requerido,
no por magia ¡Por honor!
Fui valiente, sí señor,
cuando iba a incarle el diente,
un ruido aterrador
me dejó mellado el puente
por los hierros que mordió.
El robot era teniente
de coraza tenedor;
cómo es de inteligente,
si el acero es forjador.
Aquí despido este presente,
todo sexo el batallón,
y en las putas que disputen,
que despunten metralletas,
en unívocas mil tretas
de las notas carrillón.
La mecánica naranja
está dispuesta en el cajón,
limpia quede en manos viejas,
sucia muela que dolió.