La Sexorcisto
Lluna V. L.
El despertador regresa con su empecinamiento
las pilas de mercurio jamás se desharán
pero no hay nada porque levantarse
una cama que es puro hielo azulado
en la que puedes estar tú o yo, cualquiera.
La bruma no es una extraña foto
es cualquier temor al que es mejor no mirar,
pueden haber cuerpos y huesos flotando
desvaneciéndose fríamente entre los vapores,
la niebla que porta a la muertas aprovecha cualquier recoveco
para vestir el páramo de batalla destrozado con una delgada línea
que siempre está lista para que la pases,
puedes querer toneladas de escarcha o la Antártida entera,
no abrir los ojos, provocar el insomnio al precio que sea,
pero solo hace falta unos instantes para que tú
vayas directa a la neblina, cuando la alarma del reloj
se pare unos segundos y ya no te resistas.
las pilas de mercurio jamás se desharán
pero no hay nada porque levantarse
una cama que es puro hielo azulado
en la que puedes estar tú o yo, cualquiera.
La bruma no es una extraña foto
es cualquier temor al que es mejor no mirar,
pueden haber cuerpos y huesos flotando
desvaneciéndose fríamente entre los vapores,
la niebla que porta a la muertas aprovecha cualquier recoveco
para vestir el páramo de batalla destrozado con una delgada línea
que siempre está lista para que la pases,
puedes querer toneladas de escarcha o la Antártida entera,
no abrir los ojos, provocar el insomnio al precio que sea,
pero solo hace falta unos instantes para que tú
vayas directa a la neblina, cuando la alarma del reloj
se pare unos segundos y ya no te resistas.