Lírico.
Exp..
La nieve
Trató de desnudarse
con versos hasta siempre.
Se le agolpaban
las piedras del recuerdo.
Hizo diez borradores
que deshechó marchito.
Pensó que con un haiku
daría al fin con algo
capaz de resumir
su pena como un lago
contaminado y muerto.
No supo hallar palabras
con que pintar el hueco
sangrándole la vida
hacia ninguna parte.
Optó por trajearse
con su melancolía;
por darle a su silencio
un ramo de derrotas.
Cuando la luna quiso
hacerse toda suya,
se decidió a apuntar
con años de desdicha
al corazón que nunca
pudo sentirse amado.
Apenas un segundo
y un breve y luminoso
portal hacia otro mundo
se lo llevó. Adujeron,
sobre su cuerpo inerte,
que acaso habría habido
alguna enfermedad
mental, un desvarío
haciendo desistir
de estar entre nosotros
a aquella alma aterida.
Mas nadie entendió el caso
sin resolver de amores
que le empujó a volarse
la tapa de los sesos
en medio de la nieve
amortigüando el llanto;
la helada desmesura
de un alto corazón.
Trató de desnudarse
con versos hasta siempre.
Se le agolpaban
las piedras del recuerdo.
Hizo diez borradores
que deshechó marchito.
Pensó que con un haiku
daría al fin con algo
capaz de resumir
su pena como un lago
contaminado y muerto.
No supo hallar palabras
con que pintar el hueco
sangrándole la vida
hacia ninguna parte.
Optó por trajearse
con su melancolía;
por darle a su silencio
un ramo de derrotas.
Cuando la luna quiso
hacerse toda suya,
se decidió a apuntar
con años de desdicha
al corazón que nunca
pudo sentirse amado.
Apenas un segundo
y un breve y luminoso
portal hacia otro mundo
se lo llevó. Adujeron,
sobre su cuerpo inerte,
que acaso habría habido
alguna enfermedad
mental, un desvarío
haciendo desistir
de estar entre nosotros
a aquella alma aterida.
Mas nadie entendió el caso
sin resolver de amores
que le empujó a volarse
la tapa de los sesos
en medio de la nieve
amortigüando el llanto;
la helada desmesura
de un alto corazón.
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