Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
No conocía el mar, pero te vi sonreír en olas
y amparar en tus dedos la arena
que el viento arrancaba de tu castillo de tristeza.
El querube asombrado en tu rostro
entregaba al sol su incendio de naranjas
y el niño de pecho que escribe tu voz
aún mece la niebla donde te sueñas el corazón.
Di que fui un pan de tu soledad de trigo,
la ternura que amamantaste
con la leche de tus ojos,
con los vidrios de tu primera canción de cuna
que no quisiste callar
cuando la cuna quedó vacía.
Di que amaste ser luna
cuando tu vientre llenó de lágrimas
parió este río
que no termina de encontrar su orilla.
¿Qué más podría nacer de una nostalgia
sino tu propia niñez abandonada
al pie de un ceiba de tiempo?
Un manantial de sombra en tus raíces
con el cuchillo en la mirada de mi abuelo
y tu madre hundida en sus zapatos.
Tienes siete años, mi abuela se ha ido
y tu padre sigue muerto.
Di que soy un pan de tu soledad de trigo.
y amparar en tus dedos la arena
que el viento arrancaba de tu castillo de tristeza.
El querube asombrado en tu rostro
entregaba al sol su incendio de naranjas
y el niño de pecho que escribe tu voz
aún mece la niebla donde te sueñas el corazón.
Di que fui un pan de tu soledad de trigo,
la ternura que amamantaste
con la leche de tus ojos,
con los vidrios de tu primera canción de cuna
que no quisiste callar
cuando la cuna quedó vacía.
Di que amaste ser luna
cuando tu vientre llenó de lágrimas
parió este río
que no termina de encontrar su orilla.
¿Qué más podría nacer de una nostalgia
sino tu propia niñez abandonada
al pie de un ceiba de tiempo?
Un manantial de sombra en tus raíces
con el cuchillo en la mirada de mi abuelo
y tu madre hundida en sus zapatos.
Tienes siete años, mi abuela se ha ido
y tu padre sigue muerto.
Di que soy un pan de tu soledad de trigo.
22 de mayo de 2012