GerardoGomez
Poeta recién llegado
La noche estaba constelada,
las orejas de las liebres se habían derretido,
estaba fuera de mí mismo
y primates en forma de pirámides brillantes
volaban alrededor de las luciérnagas.
El viento estaba congelado en las cuerdas,
mis propios latidos parecían un espejismo
y a partir de mi respiración
aparecían tigres sobre el arcoíris.
La luna es anaranjada
sobre la nariz de la lechuza malabarista,
mis ojos giran
en una constante ondulación neuronal,
todos los colores brillan más intensamente.
Yo en mis viajes a la Psique,
a través de las alucinaciones se descubre la verdad,
la puerta hacia nuevos universos,
no existe ni el bien ni el mal,
son nuevos estados de consciencia
en que la demencia es igual a la sabiduría...
las orejas de las liebres se habían derretido,
estaba fuera de mí mismo
y primates en forma de pirámides brillantes
volaban alrededor de las luciérnagas.
El viento estaba congelado en las cuerdas,
mis propios latidos parecían un espejismo
y a partir de mi respiración
aparecían tigres sobre el arcoíris.
La luna es anaranjada
sobre la nariz de la lechuza malabarista,
mis ojos giran
en una constante ondulación neuronal,
todos los colores brillan más intensamente.
Yo en mis viajes a la Psique,
a través de las alucinaciones se descubre la verdad,
la puerta hacia nuevos universos,
no existe ni el bien ni el mal,
son nuevos estados de consciencia
en que la demencia es igual a la sabiduría...