La noche está tan triste
desde que la nave partió,
sin timón, sin rumbo,
destino o dirección.
Embarcada en una caja,
de pino construida,
arribaste a tu final morada
para quedarte bajo la losa,
silenciosa,por siempre callada.
Tán sola quedaste allí,
bajo el cielo de mayo,
que ya no habrá primavera
que pueda reconocer,
pues los pájaros no trinarán,
la hierba no brillará,
hasta que vaya hasta tí.
Y en mis sueños busco
quizás tu presencia retener;
acaso sólo un minuto
mirarte de frente,
recuperar la mirada
de tus ojos oscuros
y la confianza inmediata
que sabías transmitir.
El despertar es tan duro,
todo vuelve a su lugar.
Tú, en tu tumba,
ajena a todo;
yo, aquí en la tierra,
sin poderte recuperar.
desde que la nave partió,
sin timón, sin rumbo,
destino o dirección.
Embarcada en una caja,
de pino construida,
arribaste a tu final morada
para quedarte bajo la losa,
silenciosa,por siempre callada.
Tán sola quedaste allí,
bajo el cielo de mayo,
que ya no habrá primavera
que pueda reconocer,
pues los pájaros no trinarán,
la hierba no brillará,
hasta que vaya hasta tí.
Y en mis sueños busco
quizás tu presencia retener;
acaso sólo un minuto
mirarte de frente,
recuperar la mirada
de tus ojos oscuros
y la confianza inmediata
que sabías transmitir.
El despertar es tan duro,
todo vuelve a su lugar.
Tú, en tu tumba,
ajena a todo;
yo, aquí en la tierra,
sin poderte recuperar.