Martín Terán
Poeta recién llegado
Es muy bajo el sentimiento humano, Johnny Cash
tal vez tus gratos cimientos lo recordarán.
A la Poesía sabía ponersele un lento slash
que la aprisionaba, y de la que no saldrán
los viejos medio tuertos que solían llamarse Abraham.
El mundo esta cambiado, más que nosotros
El mundo ya no crece a espaldas con nosotros
El mundo es más veloz que los ojos que lo miran
y su risa es tan indiferente hoy en día.
Antes tu esposa contigo envejecía
Ahora parece que mi cigarro vivirá
y por mi funeral él tranquilo se fumara
Todo pasa tan de prisa, así, incluso
los días. Pareciera que tienen apuro
los muy hijos de puta, como si fueran un recluso
huyendo de mis venas, un litigio seguro.
Johnny Cash, caballero negro, dime que hacer
cuéntame la historia jamás contada
lo que es sentir tanto para desaparecer.
Yo sé que eres algo diferente a una oda
Yo sé que soy algo diferente a mis luceros
y a estas gárgolas de dulce sinfonía
Por eso le canto a tu apoteosis de los severos
actos de un hombre abominado por la tiranía
de un tambor secular lleno de misterios.
Quema y sulfura para siempre mis premios
que agobiantes se esfuman en mi cobardía
expresada en los itinerantes sofismas
que los truenos cortan en su inmensa gallardía.
Y no me toleres nunca si llego a la cima
Pues venimos de un pueblo codiciado
Por las estrías de los cielos desolados
Estira las sombras que nos abren nuestros días
y explota las tinieblas de la vieja osadía
La que nos corrompe el quemante miocardio
como un hombre que golpea el solsticio.
Entrena mis guitarras vocales para el certamen
que nos contrae en continuo asedio
pero plañirán, ¡seguro!, sin posible idilio
y por fin los relámpagos nos temerán. Amén.
tal vez tus gratos cimientos lo recordarán.
A la Poesía sabía ponersele un lento slash
que la aprisionaba, y de la que no saldrán
los viejos medio tuertos que solían llamarse Abraham.
El mundo esta cambiado, más que nosotros
El mundo ya no crece a espaldas con nosotros
El mundo es más veloz que los ojos que lo miran
y su risa es tan indiferente hoy en día.
Antes tu esposa contigo envejecía
Ahora parece que mi cigarro vivirá
y por mi funeral él tranquilo se fumara
Todo pasa tan de prisa, así, incluso
los días. Pareciera que tienen apuro
los muy hijos de puta, como si fueran un recluso
huyendo de mis venas, un litigio seguro.
Johnny Cash, caballero negro, dime que hacer
cuéntame la historia jamás contada
lo que es sentir tanto para desaparecer.
Yo sé que eres algo diferente a una oda
Yo sé que soy algo diferente a mis luceros
y a estas gárgolas de dulce sinfonía
Por eso le canto a tu apoteosis de los severos
actos de un hombre abominado por la tiranía
de un tambor secular lleno de misterios.
Quema y sulfura para siempre mis premios
que agobiantes se esfuman en mi cobardía
expresada en los itinerantes sofismas
que los truenos cortan en su inmensa gallardía.
Y no me toleres nunca si llego a la cima
Pues venimos de un pueblo codiciado
Por las estrías de los cielos desolados
Estira las sombras que nos abren nuestros días
y explota las tinieblas de la vieja osadía
La que nos corrompe el quemante miocardio
como un hombre que golpea el solsticio.
Entrena mis guitarras vocales para el certamen
que nos contrae en continuo asedio
pero plañirán, ¡seguro!, sin posible idilio
y por fin los relámpagos nos temerán. Amén.
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