Lírico.
Exp..
La oficina
Yo no lo vi venir, me parecía
que aquello era una broma, como un sueño
descabelladamente hermoso, y luego
pensé que se trataba de una prueba
para exponer mi débil carne. Pero
según iban pasando los segundos,
eternos como siglos, y tu cuerpo
se me acoplaba y tu saliva y todo
era real como la vida misma,
no tuve más opción que hacerte mía,
allí mismo, en mitad de la oficina.
Yo no lo vi venir, me parecía
que aquello era una broma, como un sueño
descabelladamente hermoso, y luego
pensé que se trataba de una prueba
para exponer mi débil carne. Pero
según iban pasando los segundos,
eternos como siglos, y tu cuerpo
se me acoplaba y tu saliva y todo
era real como la vida misma,
no tuve más opción que hacerte mía,
allí mismo, en mitad de la oficina.