Évano
Libre, sin dioses.
¡Despierta!, antes de que aclare el alba,
que las estrellas brillan todavía.
¡Despierta!, disfruta de la luz que abre cielo y día.
Abre los oídos a los gallos que cantan
y los ojos al cerdo que madruga
y hurga ramitas y trozos de madera.
Sal de la cabaña de paja,
que penetre la vida vagabunda y alegre
de los pajarillos que estremecen y agitan
sus frenéticas alas en la higuera.
Y despertó y abrió y miró
el recuadro claro de la puerta,
y la caja colgando del techo
donde dormía la libertad del hijo.
Y volvió la cabeza a la esposa
y al colchón perezoso de hierbas y espartos.
Sopló al chal ondeante de los pechos,
al talle claroscuro del cuerpo suspirante,
y miró a sus ojos, recordando que nunca
estuvieron cerrados al alba.
Oye ahora cómo rompen las olas en la playa
y vuelve a cerrar los ojos a la mañana
y atiende a la música que suena en tu adentro
y crea una canción con este despertar,
que perdure en el tiempo de tu gente.
Poesía realizada con las palabras de la primera página del libro "La perla", de John Steinbeck, de la editorial Edhasa (algunas son mías, para dar coherencia al poema, y para tener yo algún mérito).
que las estrellas brillan todavía.
¡Despierta!, disfruta de la luz que abre cielo y día.
Abre los oídos a los gallos que cantan
y los ojos al cerdo que madruga
y hurga ramitas y trozos de madera.
Sal de la cabaña de paja,
que penetre la vida vagabunda y alegre
de los pajarillos que estremecen y agitan
sus frenéticas alas en la higuera.
Y despertó y abrió y miró
el recuadro claro de la puerta,
y la caja colgando del techo
donde dormía la libertad del hijo.
Y volvió la cabeza a la esposa
y al colchón perezoso de hierbas y espartos.
Sopló al chal ondeante de los pechos,
al talle claroscuro del cuerpo suspirante,
y miró a sus ojos, recordando que nunca
estuvieron cerrados al alba.
Oye ahora cómo rompen las olas en la playa
y vuelve a cerrar los ojos a la mañana
y atiende a la música que suena en tu adentro
y crea una canción con este despertar,
que perdure en el tiempo de tu gente.
Poesía realizada con las palabras de la primera página del libro "La perla", de John Steinbeck, de la editorial Edhasa (algunas son mías, para dar coherencia al poema, y para tener yo algún mérito).