Anna Politkóvskaya
Poeta fiel al portal
En el futuro
proféticamente veo
cómo los caminos desaparecerán
bajo nuestros pies y el hombre
se erigirá en monarca de la absoluta
desolación; entonces, la silenciosa
e inmóvil piedra volverá a ganar la partida,
si acaso, por ultima vez.
Quizá se trate de esa piedra que,
como un semillero de azares,
se interpone en la vida de los hombres
para mostrarles la senda
de la humildad o cuán necios son;
mas nadie hace caso de su tenaz empeño,
porque una piedra
no puede dar lecciones, ¿verdad?
proféticamente veo
cómo los caminos desaparecerán
bajo nuestros pies y el hombre
se erigirá en monarca de la absoluta
desolación; entonces, la silenciosa
e inmóvil piedra volverá a ganar la partida,
si acaso, por ultima vez.
Quizá se trate de esa piedra que,
como un semillero de azares,
se interpone en la vida de los hombres
para mostrarles la senda
de la humildad o cuán necios son;
mas nadie hace caso de su tenaz empeño,
porque una piedra
no puede dar lecciones, ¿verdad?
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