Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Pleamar
En la puerta de la oscuridad
En la puerta de la oscuridad
ante la casa de la verdad,
¡maldigo mi suerte!,
¡maldigo mi suerte!,
mis espaldas se dan al mar
con la tristeza que baja
lentamente hacia la arena,
y cuando sube la pleamar
me cubre hasta las sienes,
el agua...del manantial;
con la tristeza que baja
lentamente hacia la arena,
y cuando sube la pleamar
me cubre hasta las sienes,
el agua...del manantial;
Solo pienso en tí
y siempre me olvido de tí,
porque tú eres la sal
que cubre de dolor todas,
mis heridas y eres la verdad
encendida que se burla de unos,
ojos caídos...en la desdicha.
y siempre me olvido de tí,
porque tú eres la sal
que cubre de dolor todas,
mis heridas y eres la verdad
encendida que se burla de unos,
ojos caídos...en la desdicha.
Autor: Ángel San Isidro