SalvadorPliego
Poeta recién llegado
La poesía
Acalorados mis versos, sin sentido, como el agua,
raíces de la letra y la estructura,
donde se arden y ufanan los crepúsculos de piedra,
las herraduras insondables del galope
o las telúricas notas que ascienden a la altura,
bajo, desde el corcel secreto de lectura
a la espesura blanca y transparente,
a la estatua de turquesas y violines,
en un canto ceremonial a la expresión.
Ahí renace mi cuerpo hecho palabra.
Salvador Pliego
Acalorados mis versos, sin sentido, como el agua,
raíces de la letra y la estructura,
donde se arden y ufanan los crepúsculos de piedra,
las herraduras insondables del galope
o las telúricas notas que ascienden a la altura,
bajo, desde el corcel secreto de lectura
a la espesura blanca y transparente,
a la estatua de turquesas y violines,
en un canto ceremonial a la expresión.
Ahí renace mi cuerpo hecho palabra.
Salvador Pliego