Alex Courant
Poeta adicto al portal
Flota en la lejanía un débil coro,
hurtando al vulgo un oneroso instante,
cuanto más se aproxima es consonante
aquel mismo gemido, ebrio y sonoro.
Cual tiempo atrás el árbol o el sicómoro,
funge como la bóveda asonante
que no deja a la voz del caminante,
traspasar el tumulto y su decoro.
Un color a gris plomo tiene el día;
entre la lluvia, el viento y los cortejos,
ufano se irgue el polvo en las jaranas.
Al compás de la insigne letanía,
afluente de los cerros, a lo lejos,
se escucha el doblar de las campanas.
hurtando al vulgo un oneroso instante,
cuanto más se aproxima es consonante
aquel mismo gemido, ebrio y sonoro.
Cual tiempo atrás el árbol o el sicómoro,
funge como la bóveda asonante
que no deja a la voz del caminante,
traspasar el tumulto y su decoro.
Un color a gris plomo tiene el día;
entre la lluvia, el viento y los cortejos,
ufano se irgue el polvo en las jaranas.
Al compás de la insigne letanía,
afluente de los cerros, a lo lejos,
se escucha el doblar de las campanas.