nesbith
EL MONSTRUO DEL LAGO.
.
La bestia derrite la arena
y la carne de la hiena
es devorada hasta los huesos
sin olvidar engullir también los sesos.
Sus garras hacen jirones el cielo
sus ojos son como el hielo,
de noche sale a cazar
y si lo escuchas solo te queda rezar.
Le gusta acorralar
para a sus víctimas torturar,
a las mujeres las viola
con la púa de su cola
se excita escuchando sus gritos
para la bestia son los ritos
con los que da inicio la masacre;
las penetra hasta hacerlas vomitar
luego las comienza a desmenbrar.
Con los hombres todo es más rápido
les corta la cabeza (muy ávido)
pero a ellos los ruñe con calma
como si estuviera buscando su alma.
La bestia de noche sale a cazar
y si la escuchas, solo te queda rezar.
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La bestia derrite la arena
y la carne de la hiena
es devorada hasta los huesos
sin olvidar engullir también los sesos.
Sus garras hacen jirones el cielo
sus ojos son como el hielo,
de noche sale a cazar
y si lo escuchas solo te queda rezar.
Le gusta acorralar
para a sus víctimas torturar,
a las mujeres las viola
con la púa de su cola
se excita escuchando sus gritos
para la bestia son los ritos
con los que da inicio la masacre;
las penetra hasta hacerlas vomitar
luego las comienza a desmenbrar.
Con los hombres todo es más rápido
les corta la cabeza (muy ávido)
pero a ellos los ruñe con calma
como si estuviera buscando su alma.
La bestia de noche sale a cazar
y si la escuchas, solo te queda rezar.
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