Nomar Verilo
Poeta recién llegado
P { margin-bottom: 0.21cm; }
La puta sigue convirtiendo la basura en flores
Hoy me escondo en casa,
recluido entre mis libros,
inocente,
espero a que me inspiren,
esperando
mi lengua se calienta y
mi culo endurece y
se deforma,
habita dentro un funcionario,
tieso, duro y vago.
Mi silla es la esquina de la puta más barata,
esta noche...
perfecta para escribir o follar,
sin luna y llena de nubes,
o más bien
con la luna llenando las nubes o
con las nubes vaciando la luna...
al final
ni nubes ni luna y la puta no tiene clientes,
solo frases bonitas,
nada real salvo lo intacto del carmín.
Nada real salvo la ceniza y
el cenicero que la contiene.
La soledad es productiva cuando la reclusión es voluntaria y
aún así
no deja de saber a fuel,
sigue doliendo aún cuando alivia,
es como cuando salgo a correr por la playa y
mientras mis pulmones se chamuscan,
mi alma vuela cerca de la orilla
Y de repente,
la luz,
aunque lo que vuelco sobre el papel
que espera asustado al bolígrafo
sea oscuridad e incertidumbre,
al salir queda todo claro,
sucio y pulcro, bello aunque deforme, y
la puta sigue convirtiendo la basura en flores
La puta sigue convirtiendo la basura en flores
Hoy me escondo en casa,
recluido entre mis libros,
inocente,
espero a que me inspiren,
esperando
mi lengua se calienta y
mi culo endurece y
se deforma,
habita dentro un funcionario,
tieso, duro y vago.
Mi silla es la esquina de la puta más barata,
esta noche...
perfecta para escribir o follar,
sin luna y llena de nubes,
o más bien
con la luna llenando las nubes o
con las nubes vaciando la luna...
al final
ni nubes ni luna y la puta no tiene clientes,
solo frases bonitas,
nada real salvo lo intacto del carmín.
Nada real salvo la ceniza y
el cenicero que la contiene.
La soledad es productiva cuando la reclusión es voluntaria y
aún así
no deja de saber a fuel,
sigue doliendo aún cuando alivia,
es como cuando salgo a correr por la playa y
mientras mis pulmones se chamuscan,
mi alma vuela cerca de la orilla
Y de repente,
la luz,
aunque lo que vuelco sobre el papel
que espera asustado al bolígrafo
sea oscuridad e incertidumbre,
al salir queda todo claro,
sucio y pulcro, bello aunque deforme, y
la puta sigue convirtiendo la basura en flores