La recta entrega

Dikia

Poeta que considera el portal su segunda casa
La profunda tristeza
transpasa la piel
El dolor de la melancolia
La emtrega al deber
mitiga el tiempo
y el amor hace sentir
que la vida prosigue
alejando el tormento

La sonrisa se fue por el fregadero
La belleza de la risa
secando tus petalos
La tierra renacida
con el agua de tus tormentos
hasta florecer el contento sereno

La paz en la entrega
recibieron tus huesos
bien merecida recompensa
a tu generosidad que venia del cielo
De tus fecundas e inagotables manos
brotaba agua fresca en el desierto

Merecido el cielo
que adquiriste como trienfo
en ese morir sereno
Sonriendo con lo dispuesto
Firmaste el contrato con el cielo

Muchas lecciones
aprendí de tus actos
Hoy tu comida recuerdo
y cuanto te echo de menos
Tus manos calientes y pequeñas
pero gigantes para las mias
En tu mesa me gustaria sentarne de nuevo
y conocer la sonrisa en tu rostro
que siempre vi escondida

Escucho en mi cabeza
que eres feliz
porque sabes que el te quiso
y nunca te hubiese abandonado
si la muerte no se hubiese cruzado
Se fue amandote
y te abrazo cada dia de tus dias

La aceptación aprendiste en la vida
en la muerte la alegría
un regalo de la dicha
que me haces llegar con tu clamor
y olor para mi vida


25/4/2021
©Dikia
 
Última edición:
La profunda tristeza
transpasa la piel
El dolor de la melancolia
La emtrega al deber
mitiga el tiempo
y el amor hace sentir
que la vida prosigue
alejando el tormento

La sonrisa se fue por el fregadero
La belleza de la risa
secando tus petalos
La tierra renacida
con el agua de tus tormentos
hasta florecer el contento sereno

La paz en la entrega
recibieron tus huesos
bien merecida recompensa
a tu generosidad que venia del cielo
De tus fecundas e inagotables manos
brotaba agua fresca en el desierto

Merecido el cielo
que adquiriste como trienfo
en ese morir sereno
Sonriendo con lo dispuesto
Firmaste el contrato con el cielo

Muchas lecciones
aprendí de tus actos
Hoy tu comida recuerdo
y cuanto te echo de menos
Tus manos calientes y pequeñas
pero gigantes para las mias
En tu mesa me gustaria sentarne de nuevo
y conocer la sonrisa en tu rostro
que siempre vi escondida

Escucho en mi cabeza
que eres feliz
porque sabes que el te quiso
y nunca te hubiese abandonado
si la muerte no se hubiese cruzado
Se fue amandote
y te abrazo cada dia de tus dias

La aceptación aprendiste en la vida
en la muerte la alegría
un regalo de la dicha
que me haces llegar con tu clamor
y olor para mi vida


25/4/2021
©Dikia
Buenos días
Unas maravillosas letras pones en mi camino
Gracias por compartirlas.
Un saludo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba