Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
La rosadel corazón
La rosadel corazón
aroma,espina y florece,
luegomarchita y fenece,
pero nosdeja un botón.
No basta llegar al mundo,
no basta llorar y oir,
no basta para vivir
crecer sin norte fecundo.
El ser es reto profundo,
tarea de la pasión,
del sueño, de la razón,
y el tiempo es nuestra herramienta,
y en sus huertos se alimenta
la rosadel corazón.
A veces es poca el agua,
a veces el sol calcina
o una mano peregrina
te arranca desde su fragua.
A veces no hay más enagua
que la del mar que se mece,
con náufragos, con sus trece
comensales en la cena,
y entonces es que la pena
aroma,espina y florece.
Otras veces es amor,
del mismo que se hizo el cielo,
la luz, la tierra, el subsuelo,
con sus semillas en flor.
Entonces ya no hay dolor,
toda tristeza perece,
parece que el alma crece
hasta que un día de un grito
recuerda el ser que es finito,
luegomarchita y fenece.
Y no es que vaya a la fosa,
es que en sus horas no hay nada,
ni esperanza ni ensenada,
ni lágrima misteriosa.
Todo a la vista reposa,
pero ha caído el telón,
cual hojas en la estación
del otoño o del invierno
el jardín se vuelve infierno,
pero nosdeja un botón.
Si habrá o no habrá primavera,
depende entonces del hombre,
de la paciencia que asombre
al que de bruces lo espera.
No es cierto que no te quiera,
pero la dicha se agota,
cual en la arena la gota
te pierdes por no entregarte,
sé lo que supe al amarte,
hoy sólo sé mi derrota.
26 06 11
La rosadel corazón
aroma,espina y florece,
luegomarchita y fenece,
pero nosdeja un botón.
No basta llegar al mundo,
no basta llorar y oir,
no basta para vivir
crecer sin norte fecundo.
El ser es reto profundo,
tarea de la pasión,
del sueño, de la razón,
y el tiempo es nuestra herramienta,
y en sus huertos se alimenta
la rosadel corazón.
A veces es poca el agua,
a veces el sol calcina
o una mano peregrina
te arranca desde su fragua.
A veces no hay más enagua
que la del mar que se mece,
con náufragos, con sus trece
comensales en la cena,
y entonces es que la pena
aroma,espina y florece.
Otras veces es amor,
del mismo que se hizo el cielo,
la luz, la tierra, el subsuelo,
con sus semillas en flor.
Entonces ya no hay dolor,
toda tristeza perece,
parece que el alma crece
hasta que un día de un grito
recuerda el ser que es finito,
luegomarchita y fenece.
Y no es que vaya a la fosa,
es que en sus horas no hay nada,
ni esperanza ni ensenada,
ni lágrima misteriosa.
Todo a la vista reposa,
pero ha caído el telón,
cual hojas en la estación
del otoño o del invierno
el jardín se vuelve infierno,
pero nosdeja un botón.
Si habrá o no habrá primavera,
depende entonces del hombre,
de la paciencia que asombre
al que de bruces lo espera.
No es cierto que no te quiera,
pero la dicha se agota,
cual en la arena la gota
te pierdes por no entregarte,
sé lo que supe al amarte,
hoy sólo sé mi derrota.
26 06 11
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