Rockberto Velasco
Poeta recién llegado
Nuestro héroe vivía plácidamente en su aldea disfrutando de placeres superfluos y de una vida sin agitaciones; hasta que de pronto, un llamado existencial lo llevó a cuestionarse acerca de su vigente estado; la resistencia al cambio que ejerció durante sus primeras reflexiones fue prontamente mermada por los experimentados consejos de su respetado dómine, y se encaminó a su nueva aventura. El eco del veloz galopar de los cascos de su caballo era lo único que acompañaba al ruido que el viento producía al deslizarse a gran velocidad por las ropas de nuestro héroe, que iba surcando los valles en busca de su destino. Al llegar a las altísimas puertas del lugar, el guardián puso a prueba la gallardía del héroe tejiendo enredadas estratagemas de las que salió ileso. En el interior de la fortaleza la realidad se advertía de manera diferente y habilitaba millones de posibilidades que abrumaban la limitada percepción de nuestro héroe. La lucha incansable por dominar la nueva realidad en la que se encontraba, hizo considerablemente más afanosas las batallas con los demonios que se fueron presentando durante la travesía. Debilitado y fatigado subió el último peldaño de la monstruosa escalera que terminaba al pie de un arco de oro, donde fue abatido a golpes por un espíritu adalid de magnitudes cósmicas que lo cuestionaba y confrontaba de soeces formas; cuando el último aliento del héroe estuvo apunto de apagarse, un eterno instante lo inundó de oníricas visiones en las que reparó en el gigantesco salto que había hecho desde que dejó su aldea y en lo que se había convertido su existencia; al desaparecer los espejismos, el salvaje arrojo que caracterizaba a nuestro personaje engrosó en poderío y, de un solo movimiento, esgrimió un potente golpe que aniquiló a su enemigo definitivamente. Antes de emprender el camino de regreso, realizó una profunda reconciliación consigo mismo de la que se derivó la asimilación de una poderosa enseñanza espiritual que, después de una tranquila expedición de regreso, compartió generosamente con sus allegados.