Ferny
Poeta recién llegado
En la vida se pierden cosas materiales sin sentido,
Pero me duelen más perder aquellas que tiene un valor emocional.
Yo ya he perdido de niña, mientras jugaba, una cadenita de oro con una cruz,
que papá y mamá me habían regalado luego de uno de sus viajes de enamorados.
Perdí también la cadenita con la virgen niña
que mi madrina me regalo cuando tomé la comunión,
perdí una cartera negra y unas chatitas blancas que ella también me dio,
pero lo peor fue perder su persona, por cáncer, y no poderla abrazar un día antes.
Perdí amigos de la infancia, perdí también mejores amigos,
perdí más amigos en la adolescencia, y algunos en mi juventud.
Perdí mis primeros amores,
y perdí mis creencias católicas y absolutistas.
Perdí otras personas queridas, como a mis abuelos,
inclusive perdí a mi papá de “adulta”,
o quizás perdí la super idea que tenía sobre él…
como duele la sabiduría del perder.
Te encontré y también te perdí, perdí con los años mis expectativas en ti,
y siento mucho haber dejado que te perdieras,
pero la sabiduría del perder se vuelve un arte vicioso,
y así nos perdí, porque deje de esperar que vuelvas a ser como yo quería que fueras.
Pero me duelen más perder aquellas que tiene un valor emocional.
Yo ya he perdido de niña, mientras jugaba, una cadenita de oro con una cruz,
que papá y mamá me habían regalado luego de uno de sus viajes de enamorados.
Perdí también la cadenita con la virgen niña
que mi madrina me regalo cuando tomé la comunión,
perdí una cartera negra y unas chatitas blancas que ella también me dio,
pero lo peor fue perder su persona, por cáncer, y no poderla abrazar un día antes.
Perdí amigos de la infancia, perdí también mejores amigos,
perdí más amigos en la adolescencia, y algunos en mi juventud.
Perdí mis primeros amores,
y perdí mis creencias católicas y absolutistas.
Perdí otras personas queridas, como a mis abuelos,
inclusive perdí a mi papá de “adulta”,
o quizás perdí la super idea que tenía sobre él…
como duele la sabiduría del perder.
Te encontré y también te perdí, perdí con los años mis expectativas en ti,
y siento mucho haber dejado que te perdieras,
pero la sabiduría del perder se vuelve un arte vicioso,
y así nos perdí, porque deje de esperar que vuelvas a ser como yo quería que fueras.
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