La noche acaricia los suspiros
que de entre las sabanas escapan.
Las palabras se han ido de nuestras bocas,
los abrazos se desvanecen,
es mas oscura la noche.
Me despido de sentir con el corazón,
al menos hasta un largo tiempo.
La muralla de la apatía
se ha hecho enorme,
y por mi cuerpo resbala lentamente,
los deseo cotidianos.
Solo con el alma estoy asida
a las plantas y árboles
de jardines, macetas…
Una flor.
que de entre las sabanas escapan.
Las palabras se han ido de nuestras bocas,
los abrazos se desvanecen,
es mas oscura la noche.
Me despido de sentir con el corazón,
al menos hasta un largo tiempo.
La muralla de la apatía
se ha hecho enorme,
y por mi cuerpo resbala lentamente,
los deseo cotidianos.
Solo con el alma estoy asida
a las plantas y árboles
de jardines, macetas…
Una flor.