
La soledad que se cambia
Hay prendas de vestir en mi cuarto,
¿Pero si yo ya lo estoy?,
Esa fue mi reacción,
y no pensé nada en el acto,
en ocasiones son:
Oscuras, monocromáticas,
de vez en vez de tonalidades varias;
aquel día comprendí que era mi amiga
la soledad cambiándose de ropa
según el día y mi estado de ánimo.
Puede transmitir silencio, paz, regocijo,
tristeza o desazón,
pero siempre me invita a la reflexión;
a veces me hace reír su compañía
pero siempre tiene la razón.
Desde ese momento, veo mi soledad
como mi más fiel amiga
y como mi leal compañera de vida.
® Carlos Andrés, 13-02-2024®
Última edición: