salgomanzano
Poeta veterano en el portal
En la vida del ser llega el momento
de la triste soledad -qué vacía-,
sintiendo en sus entrañas el tormento
de no tener el calor que él ansía,
no teniendo él en su acabamiiento
esa llama tan ardiente, que un día
le dio vida a otro ser en ardimiento.
(A él tal acogida le alegraría.)
La soledad -¡es tan hueca!- habita
en el corazón del que solo está,
no habiendo ese fuego que necesita
la noria del vivir diario que va
dando las vueltas, trayendo la cita
del odiado encuentro, cercano ya.
de la triste soledad -qué vacía-,
sintiendo en sus entrañas el tormento
de no tener el calor que él ansía,
no teniendo él en su acabamiiento
esa llama tan ardiente, que un día
le dio vida a otro ser en ardimiento.
(A él tal acogida le alegraría.)
La soledad -¡es tan hueca!- habita
en el corazón del que solo está,
no habiendo ese fuego que necesita
la noria del vivir diario que va
dando las vueltas, trayendo la cita
del odiado encuentro, cercano ya.