Te estoy negando y te quiero
pero ya tu nombre me sale por los poros,
tu aroma me llega con la brisa y el sol,
y mi cuerpo se rebela,
puja por salir mi alma
e irse con tu luz serena
enroscándose en mi vientre
donde siento tu presencia.
Me vuelvo loca sin tu silencio amable,
brotan en mí lágrimas tercas
desecando otras salinas
cuando noto tu ausencia.
Quiero contener mis sentimientos
pero mi corazón
no puede más con las riendas
y se agita inquieto
luchando a veces.
Mis sueños alientan tu olor
fijándose en mí como hiedras,
sintiéndome sujeta
de cadenas endebles
de dulces ataduras,
que sólo me encorsetan si quiero,
y con sólo querer me sueltan.
Recuerdo tu retahíla de cortejo,
y con sólo mirarte como sé
me la recitas.
Juego tu juego
más que cuando tú quieres
cuando yo lo quiero,
y me asusto
de no poder mantener el ritmo
salpicado de entusiasmo
siempre.
Te construyo de ilusiones
una tela de araña
que te atrape cada día,
y cada día te llene la boca de vino
y el corazón de sueños.
pero ya tu nombre me sale por los poros,
tu aroma me llega con la brisa y el sol,
y mi cuerpo se rebela,
puja por salir mi alma
e irse con tu luz serena
enroscándose en mi vientre
donde siento tu presencia.
Me vuelvo loca sin tu silencio amable,
brotan en mí lágrimas tercas
desecando otras salinas
cuando noto tu ausencia.
Quiero contener mis sentimientos
pero mi corazón
no puede más con las riendas
y se agita inquieto
luchando a veces.
Mis sueños alientan tu olor
fijándose en mí como hiedras,
sintiéndome sujeta
de cadenas endebles
de dulces ataduras,
que sólo me encorsetan si quiero,
y con sólo querer me sueltan.
Recuerdo tu retahíla de cortejo,
y con sólo mirarte como sé
me la recitas.
Juego tu juego
más que cuando tú quieres
cuando yo lo quiero,
y me asusto
de no poder mantener el ritmo
salpicado de entusiasmo
siempre.
Te construyo de ilusiones
una tela de araña
que te atrape cada día,
y cada día te llene la boca de vino
y el corazón de sueños.