Lo miro, sonrío y pienso,
que bien vivíamos de pequeños,
cuando todo tenía arreglo,
cuando todo parecía más pequeño.
¡Qué fácil era la vida!
Era tranquila,
sin prisas.
Se basaba en que día a día,
compartieras tu alegría con muchas familias,
para demostrarles que todo era más fácil si sonreías.
Nadie se enfadaba,
no existían las intensas miradas,
ni las dulces palabras,
tampoco había problemas,
ni se inventaran las penas.
Por último, faltaba lo más importante, la POESÍA,
pero lo que siempre había era alegría.
¿Por qué sin alegría, que nos queda en esta vida?
Nada, porque la alegría lo es todo,
es lo que nos hace cada día,
es lo que mejora nuestras vidas,
y es lo que nos hace ser mejores personas día a día.
Así se forjan dulces recuerdos,
con los mejores momentos de nuestra vida,
con todas las aventuras vividas,
pero siempre con una sonrisa.
que bien vivíamos de pequeños,
cuando todo tenía arreglo,
cuando todo parecía más pequeño.
¡Qué fácil era la vida!
Era tranquila,
sin prisas.
Se basaba en que día a día,
compartieras tu alegría con muchas familias,
para demostrarles que todo era más fácil si sonreías.
Nadie se enfadaba,
no existían las intensas miradas,
ni las dulces palabras,
tampoco había problemas,
ni se inventaran las penas.
Por último, faltaba lo más importante, la POESÍA,
pero lo que siempre había era alegría.
¿Por qué sin alegría, que nos queda en esta vida?
Nada, porque la alegría lo es todo,
es lo que nos hace cada día,
es lo que mejora nuestras vidas,
y es lo que nos hace ser mejores personas día a día.
Así se forjan dulces recuerdos,
con los mejores momentos de nuestra vida,
con todas las aventuras vividas,
pero siempre con una sonrisa.