Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Abandonada
voy caminando por un pasillo,
de esos que se extienden
en un gran salón.
El sol se aleja al ver mi suerte
que a nada a tino,
es mi bosque de lunas llenas
que ninguna alumbró.
Y entonces siento
que la vida es piedra en aquel gran pasillo,
que dando vueltas
me hace caer
sin contemplación,
y mi boca
y mis brazos sufren el impacto herido
del suelo negro que en su poder
que me acarició.
Después de un rato mientras me hallo
lamentando este destino,
llega la gente ciega
que nunca falta
a hacer su conclusión,
juzgando todo,
si incluso lloro,
si incluso grito
y me desnudan para dar sus golpes finos
porque así es la vida de los del pasillo
como yo.
voy caminando por un pasillo,
de esos que se extienden
en un gran salón.
El sol se aleja al ver mi suerte
que a nada a tino,
es mi bosque de lunas llenas
que ninguna alumbró.
Y entonces siento
que la vida es piedra en aquel gran pasillo,
que dando vueltas
me hace caer
sin contemplación,
y mi boca
y mis brazos sufren el impacto herido
del suelo negro que en su poder
que me acarició.
Después de un rato mientras me hallo
lamentando este destino,
llega la gente ciega
que nunca falta
a hacer su conclusión,
juzgando todo,
si incluso lloro,
si incluso grito
y me desnudan para dar sus golpes finos
porque así es la vida de los del pasillo
como yo.