Hoy mis ojos se enredan en el sol,
mi corazón canta.
En mis entrañas reconozco el Hará,
que como un soplo mágico
le da la mano a la ilusión.
Quizás mi corazón herido
hizo que entrara en mi silencio;
quizás la luz me obligo a ver,
los años cumplidos
me metieron en mi cuerpo
mas cansado,
mas dolorido.
Quizás todos trazaron la senda
por la que he ido.
Cuando la muerte me rondaba
la pequeña vida
que en mi habitaba,
me ato a su diminuta alma.
Hoy yo me uno
a cada ser que palpita,
la sombra que se acurruca
al pie de las cosas,
a los chorritos de luces
que rompen la noche,
a mi cuerpo,
a cada día.
mi corazón canta.
En mis entrañas reconozco el Hará,
que como un soplo mágico
le da la mano a la ilusión.
Quizás mi corazón herido
hizo que entrara en mi silencio;
quizás la luz me obligo a ver,
los años cumplidos
me metieron en mi cuerpo
mas cansado,
mas dolorido.
Quizás todos trazaron la senda
por la que he ido.
Cuando la muerte me rondaba
la pequeña vida
que en mi habitaba,
me ato a su diminuta alma.
Hoy yo me uno
a cada ser que palpita,
la sombra que se acurruca
al pie de las cosas,
a los chorritos de luces
que rompen la noche,
a mi cuerpo,
a cada día.