Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
La vida vino anoche a visitarme
volviéndome el otoño primavera;
a besos me sació la boca entera
cubriéndome de sol hasta saciarme.
Querida me abrazó por consolarme
y claro, la dejé que me quisiera;
la vida vino anoche por si fuera
del todo necesario subsanarme
las grietas que amenazan mis cimientos,
los rotos donde filtra mi tejado,
los muros donde mueren mis intentos
de ser un poco más apaciguado
y menos dado a los aturdimientos.
La vida vino anoche y no ha marchado.
volviéndome el otoño primavera;
a besos me sació la boca entera
cubriéndome de sol hasta saciarme.
Querida me abrazó por consolarme
y claro, la dejé que me quisiera;
la vida vino anoche por si fuera
del todo necesario subsanarme
las grietas que amenazan mis cimientos,
los rotos donde filtra mi tejado,
los muros donde mueren mis intentos
de ser un poco más apaciguado
y menos dado a los aturdimientos.
La vida vino anoche y no ha marchado.