Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Este es un poema improvisado y con prisas,
apenas me ha llevado una hora fabricarlo,
a mi no me gusta este poema
pues está falto de rima y además ya he escrito antes
sobre este mismo tema,
espero y deseo no lo tengan en cuenta y lo lean
y si les apetece lo comenten,
en cualquier caso será uno más de mis escritos
que pasarán tristemente desapercibidos,
ustedes mismos queridos amigos...
saludos a todos y que tengan un feliz año 2016...
Ángel
La Vida y los Sueños
Nadie debería de tenerle miedo ha esta vida,
porque la vida es para todos los que vivimos
la señora de nuestros queridos recuerdos
y de nuestras floridas flores del ambivalente día,
donde algunos viven con la promesa del dulce amor
que riegan con sutileza sus vidas de dulzor,
porque les proporciona a muchas de esas personas
la tranquilidad de tener algunas pequeñas promesas...
en su frondosa alegría;
Donde los vivos tenemos muy a nuestro pesar
un lúdico y extravagante sueño en las noches,
que nunca se lo contaremos a nadie por el día
entre otras razones porque ni nosotros mismos,
nos acordaremos de las imágenes de ese sueño
o triste y vulgar pesadilla,
ni nos acordaremos la mayoría de nosotros
de ese intangible y entrañable deseo de recordar,
al inaccesible y pueril sueño...
de la vida.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservados
apenas me ha llevado una hora fabricarlo,
a mi no me gusta este poema
pues está falto de rima y además ya he escrito antes
sobre este mismo tema,
espero y deseo no lo tengan en cuenta y lo lean
y si les apetece lo comenten,
en cualquier caso será uno más de mis escritos
que pasarán tristemente desapercibidos,
ustedes mismos queridos amigos...
saludos a todos y que tengan un feliz año 2016...
Ángel
La Vida y los Sueños
Nadie debería de tenerle miedo ha esta vida,
porque la vida es para todos los que vivimos
la señora de nuestros queridos recuerdos
y de nuestras floridas flores del ambivalente día,
donde algunos viven con la promesa del dulce amor
que riegan con sutileza sus vidas de dulzor,
porque les proporciona a muchas de esas personas
la tranquilidad de tener algunas pequeñas promesas...
en su frondosa alegría;
Donde los vivos tenemos muy a nuestro pesar
un lúdico y extravagante sueño en las noches,
que nunca se lo contaremos a nadie por el día
entre otras razones porque ni nosotros mismos,
nos acordaremos de las imágenes de ese sueño
o triste y vulgar pesadilla,
ni nos acordaremos la mayoría de nosotros
de ese intangible y entrañable deseo de recordar,
al inaccesible y pueril sueño...
de la vida.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservados