DeRojas
Poeta recién llegado
La vida
Apreciamos tan poco la vida
que se nos escapa,
entre los pliegues de nuestros dedos,
en la inmensidad del desierto,
en los confines de lo eterno.
Soy un perro, un simple perro
desterrado del averno
que vaga por las calles
buscando una luz que me ilumine,
que me cante al atardecer,
que me haga ensordecer.
No tengo un sol que me guíe,
ni un hogar al que volver
pero mi corazón es valiente
y no me rindo, lucho por esta vida
que me tocó padecer,
que así amo y amaré.
Apreciamos tan poco la vida
que se nos escapa,
entre los pliegues de nuestros dedos,
en la inmensidad del desierto,
en los confines de lo eterno.
Soy un perro, un simple perro
desterrado del averno
que vaga por las calles
buscando una luz que me ilumine,
que me cante al atardecer,
que me haga ensordecer.
No tengo un sol que me guíe,
ni un hogar al que volver
pero mi corazón es valiente
y no me rindo, lucho por esta vida
que me tocó padecer,
que así amo y amaré.