Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me acuerdo de ti y del sabor de tu boca
¿te acuerdas de mí o es que sólo mi tristeza lo nota?,
tengo ganas de ti, de besarte y morderte la ropa,
ponte un dulce en la lengua, que verte así me provoca.
Reiremos un rato, sacaremos las lágrimas de este lugar,
si miras atenta se me nota en los ojos
que el único amor que conozco
nace en tu corazón y vive en el mío,
yo no lo puedo ocultar.
Azúcar y sal, azúcar para endulzarnos la vida,
sal para ponerle sabor a este mar de caricias,
azúcar y sal, azúcar para disfrutar el momento
en que cubro de sal enterito tu cuerpo.
Soy tan decente como tú lo desees
y tan inmoral como a ti se te ocurra,
haz de saber que si me miras de frente
verás que cuando estás cerca el pecado
me susurra: "hombre déjate ir".
Siento que nada tiene valor, sólo tú,
me estalla el idioma de los que no creen en el amor,
lo que pasa es que no te conocen
y a falta de tu belleza, crean cataclismos donde existe virtud.
Reiremos un rato, nos besamos con total emoción,
para amarnos bonito, no hace falta el colchón.
Azúcar y sal, azúcar para que sepan aún más dulces tus besos
y sal porque tu sabor lo amo en exceso,
azúcar y sal, azúcar para los besos de periquito
y la sal para calentarnos otro poquito.
Reiremos un rato, aún me causas gran emoción
para amarte bonito, sólo te necesito, no falta colchón.
¿te acuerdas de mí o es que sólo mi tristeza lo nota?,
tengo ganas de ti, de besarte y morderte la ropa,
ponte un dulce en la lengua, que verte así me provoca.
Reiremos un rato, sacaremos las lágrimas de este lugar,
si miras atenta se me nota en los ojos
que el único amor que conozco
nace en tu corazón y vive en el mío,
yo no lo puedo ocultar.
Azúcar y sal, azúcar para endulzarnos la vida,
sal para ponerle sabor a este mar de caricias,
azúcar y sal, azúcar para disfrutar el momento
en que cubro de sal enterito tu cuerpo.
Soy tan decente como tú lo desees
y tan inmoral como a ti se te ocurra,
haz de saber que si me miras de frente
verás que cuando estás cerca el pecado
me susurra: "hombre déjate ir".
Siento que nada tiene valor, sólo tú,
me estalla el idioma de los que no creen en el amor,
lo que pasa es que no te conocen
y a falta de tu belleza, crean cataclismos donde existe virtud.
Reiremos un rato, nos besamos con total emoción,
para amarnos bonito, no hace falta el colchón.
Azúcar y sal, azúcar para que sepan aún más dulces tus besos
y sal porque tu sabor lo amo en exceso,
azúcar y sal, azúcar para los besos de periquito
y la sal para calentarnos otro poquito.
Reiremos un rato, aún me causas gran emoción
para amarte bonito, sólo te necesito, no falta colchón.
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