El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Le pido al tipo del mostrador, con una seña,
que suba un poco el volúmen de la radio,
¿Quién está cantando esta tarde con claridad de mañana?
Levanto el hocico del vaso para escuchar con atención.
Y empiezo a reconocer esa canción.
Mientras yo tenga voz en el pecho,
no quiero más nada...
Giro hacia el mostrador la cabeza,
A ver si te veo en una pose de esas.
Pero no.
Es una radio de transistores grande,
la verdad,
que ya no que quedan muchas de esas.
Tu voz se escuchaba,
y yo me quedé mirando el parlante inmóvil,
como encantado con el vaso en la mano.
Como esperando que termines.
Como si estuvieras cantando parado ahí.
Vos que naciste en Italia,
y te hiciste tan nuestro.
Vos que te fuiste de golpe
Con la garganta entera.
Pero es tan sólo la radio...
Ya no te queda aquel aliento.
Ya más nada te queda
Le bajan el volúmen
y el bar en silencio denuevo se queda.
Le agradezco, con otra seña,
al hombre su gentileza.
Vuelvo a girar al frente la cabeza,
Y empino en tu honor
este vaso de vino.
La voz de oro del tango,
Alberto Marino.
Vicente Alberto Marinaro, cantor bajo el seudónimo de Alberto Marino
26 de abril de 1923 21 de junio de 1989
que suba un poco el volúmen de la radio,
¿Quién está cantando esta tarde con claridad de mañana?
Levanto el hocico del vaso para escuchar con atención.
Y empiezo a reconocer esa canción.
Mientras yo tenga voz en el pecho,
no quiero más nada...
Giro hacia el mostrador la cabeza,
A ver si te veo en una pose de esas.
Pero no.
Es una radio de transistores grande,
la verdad,
que ya no que quedan muchas de esas.
Tu voz se escuchaba,
y yo me quedé mirando el parlante inmóvil,
como encantado con el vaso en la mano.
Como esperando que termines.
Como si estuvieras cantando parado ahí.
Vos que naciste en Italia,
y te hiciste tan nuestro.
Vos que te fuiste de golpe
Con la garganta entera.
Pero es tan sólo la radio...
Ya no te queda aquel aliento.
Ya más nada te queda
Le bajan el volúmen
y el bar en silencio denuevo se queda.
Le agradezco, con otra seña,
al hombre su gentileza.
Vuelvo a girar al frente la cabeza,
Y empino en tu honor
este vaso de vino.
La voz de oro del tango,
Alberto Marino.
Vicente Alberto Marinaro, cantor bajo el seudónimo de Alberto Marino
26 de abril de 1923 21 de junio de 1989