tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los espacios sensoriales delimitan una parte de mi abstracción simultánea, con una paradójica idea que me va sometiendo al espanto
me despoja con fijeza y algo de agonía, del sentimiento de reacción, ante la repulsión de una vos interior, que sigila y contemporiza la verdades de una realidad abstracta. Insinuante, se deja ver entre el morbo de una imagen absurda, ponderando quizás, aquella estoica poesía irreal, que supo anidar en mi esencia; acompañada por un simulado excentricismo, sabrá llevarme de su mano en la osadía del saber, o pretendiendo que lo sabré todo alguna vez, de forma y manera determinada.
Nada es tolerante en mí, excepto yo mismo, y si bien, el mal trato se cuela entre las voces del ayer, se bien que viajará el dolor, hacia el fantástico sabor de la locura, y aunque siga envasado en invisibilidad. Aparecerá prisionero mi dolor, confundiéndolo todo, en la purulenta magia de un instante, y en ese preciso momento sabré, que tal vez llegó para quedarse.
Nada es tolerante en mí, excepto yo mismo, y si bien, el mal trato se cuela entre las voces del ayer, se bien que viajará el dolor, hacia el fantástico sabor de la locura, y aunque siga envasado en invisibilidad. Aparecerá prisionero mi dolor, confundiéndolo todo, en la purulenta magia de un instante, y en ese preciso momento sabré, que tal vez llegó para quedarse.