poetakabik
Poeta veterano en el portal
No pide rima el alma cuando canta,
ni el eco de un sonido repetido,
le basta con la música del pulso,
el ritmo que susurra lo vivido.
Es libre como el viento entre los pinos,
y firme como el agua en su caída.
No busca la prisión de lo perfecto,
prefiere ser verdad antes que forma.
El verso blanco es huella del que busca,
paso desnudo, luz que no se nombra.
Es carne que se ofrece al universo
sin más abrigo que su voz sincera.
No hay joya más honesta que su metro,
ni espada más gentil que su latido.
ni el eco de un sonido repetido,
le basta con la música del pulso,
el ritmo que susurra lo vivido.
Es libre como el viento entre los pinos,
y firme como el agua en su caída.
No busca la prisión de lo perfecto,
prefiere ser verdad antes que forma.
El verso blanco es huella del que busca,
paso desnudo, luz que no se nombra.
Es carne que se ofrece al universo
sin más abrigo que su voz sincera.
No hay joya más honesta que su metro,
ni espada más gentil que su latido.