Sebastian Dusalgi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las gaviotas
son pétalos esparcido por la arena,
granos de maíz
en un inmenso granero.
Silenciosa se postran ante el sol
que ilumina su existencia,
son manecillas
de un pequeño reloj de arena,
a quien pule el mar
cuando a esta le besa.
Giran como un carrusel
al compás de la luz
que les guía entre las olas
ellas solo observan
y despliegan su vuelo hacia el muelle
donde esperan
sin dejar de observar.
Esas gaviotas creaturas extrañas
pero hermosas,
que roban colores a la mariposas
se esparcen entre la arena
como unas grandes doncellas.
Sebastian Dusalgi
son pétalos esparcido por la arena,
granos de maíz
en un inmenso granero.
Silenciosa se postran ante el sol
que ilumina su existencia,
son manecillas
de un pequeño reloj de arena,
a quien pule el mar
cuando a esta le besa.
Giran como un carrusel
al compás de la luz
que les guía entre las olas
ellas solo observan
y despliegan su vuelo hacia el muelle
donde esperan
sin dejar de observar.
Esas gaviotas creaturas extrañas
pero hermosas,
que roban colores a la mariposas
se esparcen entre la arena
como unas grandes doncellas.
Sebastian Dusalgi