Jeronimovillan
Poeta recién llegado
Se posan escuetos pensamientos;
el porqué de las cosas:
gran cantinela
del horizonte anaranjado.
Y se cuestionan las entrañas;
las hipótesis vuelan, y salen
del cerebro mariposas,
hipótesis descartadas,
revoltijo de linajes quizá;
¿o gran mancha
a mi familia el destino deseó?
Aterrizan las ideas al baldío
doloroso de mis adentros,
y despega la primera pregunta:
¿Lo merezco?
Cae el puñal sobre la herida,
recuerdo de una infancia cercenada.
Se cierran las compuertas del placer,
se abre la puerta de la desazón.
Tan solo ocho años – grito a
viva voz- infortunio aquel,
herida mortal.
Herida mortal en
la noche en que no dormí;
en el día que no soñé,
en la sangre ardiente que me recorrió,
en el día que no llore.
Incluso aún hoy, vigorizado,
recuerdo aquellos días,
y aún me atormentan los mismos fantasmas;
y aún miro y el cielo y me pregunto
para qué estoy aquí.
Jerónimo Villa
Versos Trasnochados
el porqué de las cosas:
gran cantinela
del horizonte anaranjado.
Y se cuestionan las entrañas;
las hipótesis vuelan, y salen
del cerebro mariposas,
hipótesis descartadas,
revoltijo de linajes quizá;
¿o gran mancha
a mi familia el destino deseó?
Aterrizan las ideas al baldío
doloroso de mis adentros,
y despega la primera pregunta:
¿Lo merezco?
Cae el puñal sobre la herida,
recuerdo de una infancia cercenada.
Se cierran las compuertas del placer,
se abre la puerta de la desazón.
Tan solo ocho años – grito a
viva voz- infortunio aquel,
herida mortal.
Herida mortal en
la noche en que no dormí;
en el día que no soñé,
en la sangre ardiente que me recorrió,
en el día que no llore.
Incluso aún hoy, vigorizado,
recuerdo aquellos días,
y aún me atormentan los mismos fantasmas;
y aún miro y el cielo y me pregunto
para qué estoy aquí.
Jerónimo Villa
Versos Trasnochados