Jesús Martínez Alcolea
Poeta recién llegado
Las horas del reloj pasarán
inexorables en la pared
el tiempo de mi vida llegará
sin excusa a algún lugar.
El tic-tac me informa
que la vejez se acerca
la madurez me reconforta
y que tu amor está cerca.
¿Cuántas horas trabajaré?
¿Cuántas horas comeré?
¿Cuántas horas dormiré?
¿Cuántas horas te amaré?
Los minutos haciendo
el coito juntos son eternos
y maravillosos a la vez,
los minutos viendo
tus ojos, tu pelo,
tu sonrisa y tu tez.
Los segundos en que respiro
y me late el corazón
si de algo estoy seguro
es luchar contra la sinrazón.
La espera por no estar
a tu lado en este instante
a veces me hace desesperar
pero yo sigo constante.
¿Me quieres todo el día?
¿Estarás disponible para mí
como las tiendas morunas
y los chinos de Madrid?
El tiempo es una fiera
fantástica y maravillosa
tortuosa y problemática
fascinante y enigmática
y haciendo de la vida
una incógnita sorprendente.
Espero envejecer
contigo a mi lado
espero fallecer
contigo de la mano.
inexorables en la pared
el tiempo de mi vida llegará
sin excusa a algún lugar.
El tic-tac me informa
que la vejez se acerca
la madurez me reconforta
y que tu amor está cerca.
¿Cuántas horas trabajaré?
¿Cuántas horas comeré?
¿Cuántas horas dormiré?
¿Cuántas horas te amaré?
Los minutos haciendo
el coito juntos son eternos
y maravillosos a la vez,
los minutos viendo
tus ojos, tu pelo,
tu sonrisa y tu tez.
Los segundos en que respiro
y me late el corazón
si de algo estoy seguro
es luchar contra la sinrazón.
La espera por no estar
a tu lado en este instante
a veces me hace desesperar
pero yo sigo constante.
¿Me quieres todo el día?
¿Estarás disponible para mí
como las tiendas morunas
y los chinos de Madrid?
El tiempo es una fiera
fantástica y maravillosa
tortuosa y problemática
fascinante y enigmática
y haciendo de la vida
una incógnita sorprendente.
Espero envejecer
contigo a mi lado
espero fallecer
contigo de la mano.