alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Se fueron marchitando con las horas
los sueños de una noche de verano
con la esperanza incierta en un mañana
vagando por doquier entre la nada
A veces hasta el tiempo se equivoca
y abre una brecha en el camino estrecho
en un algo que penetra a borbotones
son las huellas del amor y de un fracaso
Pero el tiempo no para ni aminora
en el lento correr de los instantes
que oscuro laberinto tan extraño
que te daña sin saber por lo que ha sido
Era el triste caballero de la noche
penando por la dama que el espera
esa dama que hace tiempo se olvidara
de aquel hombre, del cariño y sus maneras
los sueños de una noche de verano
con la esperanza incierta en un mañana
vagando por doquier entre la nada
A veces hasta el tiempo se equivoca
y abre una brecha en el camino estrecho
en un algo que penetra a borbotones
son las huellas del amor y de un fracaso
Pero el tiempo no para ni aminora
en el lento correr de los instantes
que oscuro laberinto tan extraño
que te daña sin saber por lo que ha sido
Era el triste caballero de la noche
penando por la dama que el espera
esa dama que hace tiempo se olvidara
de aquel hombre, del cariño y sus maneras