nelson majerczyk
Poeta adicto al portal
Toda esta eternidad
no más que el silbo
titubeante del viento
columnas de agua
cayendo en lo hondo
y el vacilar de los días
y el calor de los leños
y esta inmensa soledad
helada
y el esperar vaporoso
y lo inesperado.
El árbol quebrado
las nubes viajeras
el reír de los niños.
Y el infortunio alternado
amar de los amantes
dolor de la muerte.
y el parir de las hembras.
Y esta calesa que nos conduce
sin sendero alguno.
Finalmente; las manos
hundidas bajo el agua.
no más que el silbo
titubeante del viento
columnas de agua
cayendo en lo hondo
y el vacilar de los días
y el calor de los leños
y esta inmensa soledad
helada
y el esperar vaporoso
y lo inesperado.
El árbol quebrado
las nubes viajeras
el reír de los niños.
Y el infortunio alternado
amar de los amantes
dolor de la muerte.
y el parir de las hembras.
Y esta calesa que nos conduce
sin sendero alguno.
Finalmente; las manos
hundidas bajo el agua.
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